martes, 4 de marzo de 2008

Fragmento


Fragmento de un diario:

Hoy la lluvia no a caído contra mi ventana, despertándome como lo hace siempre; De hecho hoy no estoy en mi cama donde duermo siempre.

Hoy sucedió, estábamos juntos, y el momento se dio, roce tus labios con mis labios y abrí tu boca un poco, probando tu sabor, jugando contra tu lengua, rozando u dientes, el calor subió a mi rostro, te ladee un poco hacia la izquierda, te roce el cabello quedado encima de ti, pesándote el cuello, las mejillas, las orejas, mordiendo incluso tus hombros.

Tu rostro no me dio más que esa sonrisa coqueta que te caracteriza, y retire la ropa que te cubría, dejando al descubierto el color delicado de tu bella piel te acaricie el cuello, te bese los labios, te roce con las yemas de mis dedos, cada rincón de tu ser. Respondiste a mis caricias, revolviste mis sensaciones y me susurraste al odio que terminara ahí.

Quebramos lo que restaba, alargamos el tiempo y manos nos faltaron para recorrernos enteros, tu calor, tu cuerpo tus ojos, tu espalda, tu piel, tu aroma, tu peso, todo eso se encaramo en mi ser.

Tomarte entre mis brazos antes de finalizar y deja que el tiempo se qeudars mudo al mirar, que aquí sobraban las palabras y en el ambiente se leía.

NUESTRA MANERA DE AMAR

Buenas noches diario.




Atte Renard

Te encontre.



Mientras no estuviste, no vivi mis peores sinsabores, si no te recorde con más gusto que otros días.

Te encontré en un mundo en ruinas,
Donde la palabra cielo no existía,
Donde a cada paso me caía.
Un mundo ciego, sin luz ni luna.

Y no despedías luz ninguna,
Tampoco tenías en ti,
Oscuridad o maldad alguna.

Al menos no lo vi al principio,
Tratabas de en el entrar,
Ahogando tus salidas,
Para poderme salvar.

Y mientras más me salvabas,
Más nos hundíamos en la inmensidad,
Sin saber cuan lejos,
Lo nuestro podría llegar.

Y entonces paso,
La espera acabo,
Y tu cuerpo,
Su verdadera forma tomo.

Un ángel…
No existen mejores palabras,
Su luz eclipsaba todas,
Mostrándome un camino a seguir,
Humanamente creía,
Que el también se iría,
Como antes los demás,
Pero al pasar el tiempo,
Y ver salir día a día el sol,
Encontré que en tus palabras,
Se reflejaba,
La inmensidad de mi corazón.

Sin engalanarte más,
Que aun in ser mentira,
Al término del día fastidia,
Te muestro que posees tú,
Mi propia existencia,
Y mi verdadera luz.

Y ahora que estas conmigo,
Y que nada puede faltar,
Te regalo alma mía,
Las alas que tú me das.
Antes que nada, me presento.


Mi nombre: No es necesario decirlo, lo conocen tus labios y con ello basta.
Mi edad: Es como la tuya, la correcta.
Mi estatura: La suficiente para que al inclinar mi cabeza, pueda besar la tuya.
Mis ojos: Dos esferas que anhelan verte.
Mis labios: Apertura que profana los tuyos en cada intento que tiene.
Mi piel: Tu cama.
Mi cuerpo: Tu almohada.
Mi voz: La que lleva el viento cerca de ti.
Mi corazón: El lugar que ocupas.
Mis manos: Tus herramientas.
Mi mente: Tu reino.
Parte de mi esencia: Tu regalo mismo.
Lo que siento por ti: Más grande que el universo mismo.

Feliz cumpleaños AMOR